Nombre del libro:Flores en el ático Autor:V.C. Andrews Título original: Flowers in the Attic Género:Narrativa gótica Libro...:1/5 Editorial: DEBOLSILLO ISBN:9788497597463 Lo puedes encontrar en:
Corre el año de 1957, y los Dollanganger parecen una familia perfecta que vive sin preocupaciones en su idílica casa en Gladstone, Pensilvania...hasta que la tragedia llama a su puerta. Ocurre el día en que Christopher, el patriarca de la familia, muere en un accidente. Su viuda, Corrine, debe hacer frente al peso de una gran deuda que no puede asumir. Su única opción: regresar a la mansión de sus acaudalados padres en busca de ayuda. Su madre: Olivia Foxworth, la acoge bajo la cruel condición de que los niños se escondan en el desván. De ésta forma empieza el tormento de los hermanos Dollanganger -Cathy, Chris y los gemelos Carrie y Cory), víctimas inocentes de pasiones prohibidas y condenados a vivir aislados del mundo.
Nuestras vidas se dividen en momentos, muchos de ellos llegan y se van sin nosotros notarlo; de esa misma forma llega ese momento que sin saberlo has estado esperando y por más pequeño e insignificante que parezca, cambia tu vida para siempre.
Su nombre es Leonardo, padece de trastorno obsesivo compulsivo y muy pronto se dará cuenta de ésto.
Blake y Léane no son las dos piezas de un puzzle destinadas a encajar, ni siquiera se gustaban cuando el concurso anual de periodismo de la universidad los puso en el mismo punto de salida. Él valora sus sueños por encima de cualquier cosa y no dejaría el camino hacia la meta, por una aventura que sabe a ciencia cierta que no durará. Ella posee un acento francés con la capacidad de volverlo loco y su encanto natural parece reflejarse en los ojos de su mayor contrincante. Cuando el calor de la atracción entra en su punto álgido, el frío de la realidad les muestra que los caminos más largos, a veces deben realizarse con alguien que te sostenga de la mano.
Autonomía, libertad y emancipación, es lo que una peculiar marioneta quiere lograr. Descubrirá poco a poco, que sus similares no pueden moverse a voluntad, sino que son controlados por su amo; un titiritero profesional con una colección de títeres y marionetas hechas por él mismo. Y buscará la manera de librarse, para poder hacer lo que lo haga más felíz.
Nadia tiene treinta años, un trabajo exigente, pero que a ella le gusta, una familia que la ama y un problema: está enamorada de su jefe desde el primer momento que lo vio y que respiró su perfume.
Un día, sin embargo, decide renunciar y alejarse de su jefe, Andrea. Ya tiene una carta de despido en la mano, lista para ser entregada cuando el hombre la sorprende invitándola a cenar. Nadia acepta y terminan pasando la noche juntos. Cuando se despiertan por la mañana en la misma cama, Andrea la engaña haciéndole creer que él estaba interesado en tener una relación con ella y hace promesas que sabe que no puede cumplir. La invita a una cita a la cual no se presenta y en este punto Nadia, enojada y molesta, realmente le da su dimisión y abandona Turín para escapar a París, a casa de sus tíos, donde decide empezar una nueva vida lejos del pasado que duele y, especialmente, lejos de Andrea.
Por un extraño giro del destino, sin embargo, los dos se reunirán en París.
Andrea, al ver de nuevo a Nadie, entiende que ha cometido un terrible error al dejarla así y hará cualquier cosa para volver a ganar su confianza, pero sobre todo su corazón, aunque no será una tarea simple: Nadia es paranóica, a veces loca, cínica, sarcástica y con un cerebro que absolutamente no quiere apagarse ni por un segundo. Sin embargo, ¡Nadia tiene aún el corazón en pedazos y superar la desconfianza de Andrea no será nada fácil!
Extracto:
<<Sí, lo sé, Christine. ¡Es muy guapo!¡Pero para, por favor!>>, logró pensar antes de hacer la única cosa posible en ese momento. Escapar.
Se dio la vuelta y echó a correr, dejando a Andrea y a su colega con la boca abierta, corrió sin parar, teniendo cuidado de no abrumar a los turistas que recorrían los pasillos.
Corría sin saber a dónde ir y sin siquiera haber entendido por qué había decidido huir de esa manera. ¿No sería mejor enfrentarlo y enviarlo al infierno de una vez por todas? Sí, tal vez sí...pero ahora había dejado de hacer preguntas acerca de su comportamiento! [...]
La chica llegó a los ascensores, la gente la miraba como si estuviera loca y pensó que pronto alguien llamaría a la seguridad. ¡Sólo eso le faltaba, que la confundieran con una terrorista que quería hacer un golpe incendiario en el Louvre! Las puertas se abrieron y se deslizó a su interior, pero alguien entró en la cabina antes con ella antes de que se pudiera cerrar,
<<¡Tú! ¡Vete, no quiero verte nunca más>> le gritó a Andrea, quien trató de recuperar aliento después de hacer corrido tanto.
<<Mierda, Nadia...eres rápida...>> dijo, apoyándose a la pared, sin apartar los ojos de ella.
<<¡Fuera de éste ascensor! ¡Es mío!>> ordenó la muchacha, dirigiendo su mano hacia el botón que desbloqueaba la entrada.
Andrea la detuvo apenas a tiempo, agarrándola por la muñeca.
<<¿Es tuyo?, ¿Estas loca?>> Andrea no pudo evitar reírse a carcajadas. Nadia se estaba volviendo totalmente chiflada y aunque estuviera enojado con ella por la forma en que lo había tratado y por cómo lo había ignorado en los últimos días, pudo solamente encontrarla divertida.